Reflexiones sobre la Final de la Copa del Rey 2019

Pasadas algo más de 48 horas de la Final de la Copa del Rey Madrid 2019 de baloncesto, y viendo todo lo que se está escribiendo y hablando sobre lo que sucedió en el final de partido, quiero hacer una reflexión al respecto.

Que durante el partido se cometieron errores (por parte de todos los participantes en el partido) es más que obvio, es imposible que no existan errores. Que los árbitros se equivocaron en las 2 acciones de las que tanto se está hablando, también resulta evidente.

A partir de aquí es donde debería reinar la cordura y trabajar “en positivo”, buscar por qué se producen los errores para intentar sacar conclusiones y minimizar la posibilidad que sucedan situaciones similares en el futuro.

Está claro que todas aquellas personas que han aprovechado la situación para sacar los comentarios maliciosos que se han vertido, no están preocupadas (no les importa) por analizar qué ha sucedido y por qué, de manera que se obtengan conclusiones para seguir avanzando y mejorando en el baloncesto.

No pretendo analizar, especialmente, las dos jugadas que se produjeron en los segundos finales del partido. El objetivo en esta ocasión no será técnico porque a día de hoy todo el mundo sabe que hubo errores: basta con leer el comunicado de la ACB y de la AEBA (además de ver las imágenes).

La intención es hablar, en frío, sobre aspectos que deberíamos tener en cuenta y en los que pensar.

Lo primero, que los árbitros nunca quieren equivocarse ni sancionan (o dejan de hacerlo) situaciones del juego sabiendo que se están equivocando o que lo están haciendo mal. Mucho menos aún a nivel profesional por la repercusión que tiene cada jugada en cada partido, y que hay miles de personas y cámaras retransmitiendo los partidos.

Parece, por ello, absurdo pensar que los árbitros se equivocan de manera intencionada: ¿cómo se puede pensar que, por ejemplo, en la jugada que revisan en el IRS deciden dar los 2 puntos sabiendo que no debían hacerlo? ¿Quién de vosotros, si fuérais árbitros, haríais algo así sabiendo la repercusión que tiene a nivel deportivo, profesional y mediático? ¿Quién pensaría “vamos a dar los 2 puntos aunque sabemos que no debemos hacerlo”? Creo, sin temor a equivocarme, que nadie lo haría.

En esa situación se equivocan al visionar la jugada usando el IRS. Ahora toca que ellos, y sus responsables, analicen cómo y qué analizaron al ver la jugada en los monitores. Tengamos en cuenta que ellos son los primeros que no habrían querido equivocarse. Será la única manera en que se pueda avanzar y mejorar a nivel individual y como colectivo.

Se ha podido leer estos días que los árbitros han prevaricado con su decisión. Según la RAE, la prevaricación se define como “delito consistente en que una autoridad, un juez o un funcionario dicte a sabiendas una resolución injusta”. Por ello no puedo estar de acuerdo con esa afirmación, habida cuenta que no se ha realizado a sabiendas y de manera intencionada.

También se habla de “robo”: “Delito que se comete apoderándose con ánimo de lucro de una cosa mueble ajena, empleándose violencia o intimidación sobre las personas, o fuerza en las cosas” (definición de la RAE). Cuando se dice “me han robado el partido”, lo primero que debemos pensar es que los árbitros no ganan nada con ello. Quizás más acertado podría ser decir “he perdido por los errores arbitrales”, aunque esta afirmación se puede rebatir porque también los jugadores y entrenadores cometen muchos errores durante el partido que pueden llevar a que, finalmente se pierda un partido (un contraataque fallado cuando se va sin defensor, un tiempo muerto no solicitado en el momento adecuado, un pase que sale fuera, etc.).

A los árbitros se les pide un acierto del 100% en todas sus decisiones, ya sea el sancionar alguna situación o no intervenir en otras. ¿Cuántos jugadores tienen un 100% en todas las decisiones que toman durante un partido? En cambio, los árbitros tienen un altísimo porcentaje de aciertos, que ya lo querrían para ellos los jugadores y entrenadores.

Otro aspecto a tener en cuenta: ¿cuántos jugadores mantienen la concentración al 100% durante todo el partido? Exacto, la respuesta es ninguno. Pues bien, parece que el árbitro no es una persona (como los jugadores), sino una fría máquina programada para que nada le aparte de una concentración máxima.

En este partido, como en muchos otros, se disputaron 40 minutos más los 5 de la prórroga (tiempo de juego), que llega a rondar unas 2 horas de partido aproximadamente. Resulta prácticamente imposible que una persona mantenga una concentración máxima durante tanto tiempo, más aún teniendo en cuenta que está realizando una actividad física importante, que hay estímulos externos e internos que también le pueden llegar a afectar: repito, no son máquinas sino personas.

Los árbitros trabajan, y mucho, para estar en las mejores condiciones posibles tanto a nivel técnico, como a nivel físico y mental. Trabajan las reglas de juego, entrenan para estar en un estado físico óptimo y también se preparan a nivel mental.

Podríamos preguntarnos: ¿se les debería dotar de una preparación mayor a nivel psicológico para que puedan mejorar el afrontamiento de todas las situaciones que se producen en un partido? Todo el mundo creo que dirá que sí. Ya con ellos se trabaja a estos niveles, aunque es bastante probable que se deba trabajar más a este nivel. Todo lo que sea mejorar y dotar de mayores recursos a los árbitros irá en beneficio de todos.

Os dejo un artículo de Chema Buceta, en el que realiza una reflexión sobre todo lo que ha venido sucediendo estos días, por si es de vuestro interés.

Como conclusión personal, decir que deberíamos permitir el trabajo necesario para que se busquen los motivos que llevan a cometer los errores, analizarlo para mejorar al respecto y minimizarlos en el futuro, y que se adopten las medidas disciplinarias oportunas por quien corresponda.

¿Se pide el despido por parte de los aficionados, o los clubes despiden a los jugadores cuando regresan mucho más tarde de sus vacaciones y no se incorporan al trabajo cuando deben? ¿Se pide el despido, o los clubes despiden a los jugadores cuando acuden a fiestas nocturnas o salen hasta altas horas de la madrugada?

Pues eso, no pidamos el despido de los 3 árbitros lo mismo que no lo pedimos de los jugadores. Pidamos que se analice bien todo lo acontecido para evitar (o minimizar más bien) que se produzcan situaciones similares, y dotemos de todos los recursos posibles a todos los que participan en los partidos de baloncesto.

2 Replies to “Reflexiones sobre la Final de la Copa del Rey 2019”

  1. En los 2 ultimos minutos de juego o prograga talves pueda darse la posibilidad de un Challenge para jugadas desicivas por parte del entrenador ( aplicado en la NFL) y revision con IRS.
    Gracias por el espacio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.