40 minutos de decisiones

En esta ocasión vamos a adentrarnos en el mundo de la toma de decisiones: un aspecto clave a trabajar si queremos tener éxito tanto en el mundo del arbitraje como a nivel personal.

Recordando siempre que no somos robots perfectos, es decir, como seres humanos está en nuestra naturaleza equivocarnos. Lo que buscamos entrenando la toma de decisiones es, con la información que tenemos, equivocarnos lo menos posible. Evidentemente, sobre lo que no hemos visto, o desconocemos la información veraz, no podremos tomar una buena decisión.

También tenemos que saber equivocarnos y aprender de ello: es una oportunidad para un aprendizaje social y personal para uno mismo. La primera vez que nos enfrentamos a una decisión sin conocer las diferentes opciones y desenlaces que puede tener es un momento de presión para uno mismo. Es el momento donde aprendemos a analizar toda la información que nos llega desde fuera (interpersonal) y desde dentro (intrapersonal).

Entendemos la toma de decisiones como aquella capacidad de seguir realizando nuestro trabajo al más alto nivel a pesar de los obstáculos y las dificultades que se nos puedan presentar.

A la hora de mejorar nuestra toma de decisiones, necesitamos desarrollar 3 tipos de inteligencia:

Inteligencia Cognitiva: nuestros métodos de trabajo, los procedimientos de arbitraje, el REGLAMENTO, las directrices técnicas, etc. La base de todo, necesario para poder realizar una buena toma de decisiones. Sin esto, lo demás no sirve de nada.

Como hablábamos en el anterior post, esta inteligencia se puede fomentar a través de una buena planificación de la temporada. Si realizamos una buena pretemporada a nivel cognitivo ganaremos mucho para nuestra toma de decisiones.

Inteligencia Explicativa: nuestra capacidad de comunicarnos, nuestro lenguaje externo (cómo nos comunicamos con los demás) y nuestro lenguaje interno (qué me digo a mi mismo, mi autohabla y mis anclajes) a nivel verbal y no verbal. Saber hacer y hacerse las preguntas clave en los momentos oportunos, saber qué y cuándo hablar/hablarse. Todo un mundo que iremos desgranando poco a poco en sucesivos post debido a su gran importancia.

Inteligencia Emocional: la gestión y el conocimiento de mis emociones y mi persona en general. Este apartado cuenta con dos subapartados clave: la inteligencia emocional interpersonal, la que influye en mi relación con los demás, donde encontramos la empatía, las competencias sociales (habilidades blandas, liderazgo, etc); y la inteligencia emocional intrapersonal, la que tengo hacia mi mismo, donde el autoconocimiento, el autocontrol y la automotivación se convierten en aspectos clave. Debido a la complejidad de todos los aspectos que incluye la inteligencia emocional, del mismo modo que con la inteligencia explicativa, iremos comentando en distintas publicaciones más adelante.

Desde Aprendizaje Social para el Arbitraje vamos a ir desgranando poco a poco, artículo a artículo todos los conceptos, teorías y herramientas que hemos nombrado aquí. Como árbitr@ se puede iniciar la toma de decisiones de una forma más simple: empezando por analizar de forma intrapersonal y escrita las decisiones que voy tomando día a día. Así cuando se tenga que tomar una decisión en milésimas de segundos con la tensión y presión de un partido, sea mucho más fácil ya que la hemos entrenado previamente.

Es mucha información, y ahora te preguntarás ¿cómo empiezo a trabajar todo esto? ¿Podré con todo? Paso a paso, Roma no se construyó en un día. Como dijimos en el primer post, esto requiere un entrenamiento diario, es una carrera de fondo.

¡ Acompañadnos para seguir creciendo como árbitros con la psicología deportiva !

Lara y Álvaro.

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